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El
75% de los niños tienen caries
La caries dental es una enfermedad, multifactorial, que no
se cura espontáneamente, sino que provoca una destrucción
progresiva e irreversible del diente.
Los
factores que intervienen son la dieta, el tejido dental y la presencia
de microorganismos. De todos, la dieta es el más fácil
de controlar, y hay un hábito fundamental que es el primer
paso para prevenirla. Se trata sencillamente de lavarse correctamente
los dientes. Una buena higiene bucodental y el control de lo que
comemos -sobre todo del azúcar y los alimentos blandos-
son instrumentos eficaces para prevenirla.
De
hecho, se sabe que, desde el Neolítico, la caries ha afectado
a la humanidad en mayor o menor grado, pero con la industrialización
y la aparición de los azúcares refinados su incidencia
ha aumentado mucho.
Para
la OMS, la Organización Mundial de la Salud, combatir
la caries es una prioridad, y es que no en vano se considera
una "plaga mundial", por su extensión y por el número
de personas afectadas.
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