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En
general, para simplificar, habría que diferenciar entre heridas limpias,
que son aquellas en las que se observa claramente si hay o no cuerpos
extraños o restos del material agresivo, y heridas sucias, donde
colocaríamos el resto, las más grandes, profundas o largas y en las que
no se ve del todo si ha quedado una piedrecita dentro de la herida o no
se sabe dónde se acaba, y a veces, se puede ver un trozo de carne muy
pero que muy magullado. Heridas
incisas: márgenes limpios. Las
heridas más frecuentes y también las menos graves son las erosiones,
que son desprendimientos de las capas superficiales de la piel que
dejan al descubierto vasos sanguíneos de pequeño calibre, y como consecuencia
producen una hemorragia capilar. Estas
heridas, que nos hacen hablar de rodillas raspadas o de codos
pelados, generalmente son consecuencia de caídas accidentales y se
manifiestan sobre todo en las zonas más prominentes del cuerpo, de los
brazos o las piernas... Las bicicletas y las motocicletas son especiales
procuradoras de este tipo de heridas. En
la erosión se pueden quedar pequeños fragmentos del material con el que
se ha producido el encontronazo: granos de arena, asfalto u otros. HAY
QUE EXTRAER CUALQUIER RESIDUO O RESTO DE MATERIAL QUE HAYA EN LA HERIDA,
PARA NO FAVORECER LA INFECCIÓN Herida
incisa: Es lo que normalmente se conoce con el nombre de
corte, y se caracteriza por la separación nítida de los bordes. Es
la típica herida producida por una navaja, un cristal roto o el borde
de una lata. Estas heridas acostumbran a producir hemorragias, porque
el objeto que penetra en la piel abre los vasos sanguíneos que encuentra. Uno
de los problemas que pueden presentar estas heridas es que pueden afectar
a otras estructuras aparte de la piel, como los tendones, los músculos
o los nervios. La
segunda categoría de heridas son las producidas por objetos puntiagudos,
es decir, las heridas penetrantes. Éstas
son las que no se acaban de ver bien del todo, porque desde el exterior
pueden parecer mucho más pequeñas que la profundidad de la herida. Pueden
ser especialmente peligrosas según la zona donde se produzcan, como el
tórax o el abdomen, porque pueden lesionar importantes órganos internos,
como el corazón, el intestino, el hígado, etc. Las
heridas contusas son las que se producen
por el impacto de un objeto no afilado sino romo o despuntado. La herida
tiene bordes irregulares, es poco profunda y acostumbra a comportar destrucción
de parte de la piel. También
cabe destacar las heridas que son incisocontusas, es decir, las
que tienen un poco de cada. | ||