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Las
enfermedades infantiles
más importantes que se pueden evitar con las vacunas son:
Poliomielitis
El virus de la poliomielitis causa graves problemas musculares que pueden
llegar a la parálisis muscular (los músculos dejan de
funcionar).
Muchas personas que sufrían poliomielitis acababan en silla de
ruedas, e incluso morían.
Hoy, los altos niveles de vacunación evitan que los pocos casos
que hay de esta enfermedad se extiendan.
Difteria
Enfermedad que se caracteriza por la formación de placas en el
cuello que provocan problemas al tragar y al respirar. Causa a menudo
problemas de corazón y de nervios.
Mueren un 10% de los afectados, y un 20% si se trata de niños
o de personas mayores. En algunas partes del mundo como la Europa del
Este, todavía hay casos por vacunaciones incorrectas.
Tos
ferina
Enfermedad que afecta al aparato respiratorio y se caracteriza por provocar
mucha tos, tanta, que puede dificultar comer, beber o incluso respirar.
Los vómitos frecuentes provocan pérdida de peso. En el
caso de los niños, también puede causar neumonía
y alteraciones en el cerebro. Si paráramos las vacunaciones,
la incidencia de esta enfermedad aumentaría muchísimo.
Tétanos
Enfermedad producida por una bacteria que penetra en el cuerpo por las
heridas y ataca al sistema nervioso. Da fiebre muy alta y dolores muy
fuertes en los músculos.
A menudo es una enfermedad grave. El índice de mortalidad del
tétanos puede llegar a ser de más del 50%. Conviene estar
vacunado porque la bacteria causante del tétanos se extiende
fácilmente por el suelo y por el polvo.
Sarampión
Es una enfermedad muy contagiosa. Los síntomas son tos, fiebre,
lagrimeo, estornudos y pequeñas manchas de color rojo repartidas
por todo el cuerpo.
Entre los años 50 y 60, casi todo el mundo había tenido
el sarampión. Más del 20% de los enfermos eran hospitalizados,
y un 7% tenía complicaciones como neumonías, diarrea o
infecciones de oído. Con menor frecuencia, se daban casos de
encefalitis y muertes.
Como es muy contagiosa, si se dejara de vacunar se extendería
muy fácilmente.
Meningitis
Enfermedad que provoca una inflamación grave de las meninges,
que son las membranas que rodean el cerebro y los nervios.
La meningitis afectaba a un gran número de niños y podía
dejar secuelas importantes como encefalitis, parálisis y alteraciones
neuronales. Hasta hace poco no se disponía de una vacuna lo bastante
eficaz. Pero actualmente hay una vacuna que da mucha protección,
y por eso ha sido incluida en el calendario de vacunaciones.
Hepatitis
Enfermedad que produce una infección en el hígado, que
se inflama y sufre unas lesiones que lo hacen funcionar cada vez peor.
Los
que han sufrido hepatitis B tienen un alto riesgo de que la infección
sea crónica y a la larga provoque cirrosis y cáncer de
hígado. Se recomienda la vacuna, y se observa que actualmente
han disminuido mucho los casos de esta enfermedad.
Rubéola
El virus de la rubéola provoca una erupción que hace aparecer
pequeñas manchas rojas en la piel y el paladar.
Si
una madre embarazada sufre la rubéola durante el primer trimestre
del embarazo, el recién nacido puede desarrollar el síndrome
de la rubéola congénita, con alteraciones de corazón,
cataratas, retraso mental y sordera.
Pero gracias a un alto nivel de vacunación, casi no hay casos
de síndrome de rubéola congénita.
Parotiditis
(paperas)
Enfermedad en la que se inflama la parótida, la glándula
salival más grande del cuerpo, situada cerca de la mandíbula.
Antes de la vacunación, esta enfermedad provocaba muchas sorderas
en niños.
No solía ser grave, pero en algunos casos podía provocar
problemas nerviosos y del cerebro, que podían producir parálisis.
También aumentaba la posibilidad de abortos espontáneos
durante el primer trimestre del embarazo.
Como es una enfermedad muy contagiosa, si dejáramos de vacunar,
se extendería muy fácilmente entre los no vacunados.
Otra
vacuna que también
se aplica de forma habitual a personas mayores o que tienen problemas
respiratorios es la vacuna de la gripe.
Hay otras vacunas que están
indicadas cuando se va a viajar a países donde hay enfermedades
endémicas que no se dan en Europa.
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